Y sin saber quien estaba detrás de la puerta, dije un 'pase' desganada...
Mi mirada se encendío como la vela de dos amantes reencontradas.
El mismo momento anhelado y soñado se repitió en la habitación.
Frente a mi se disponia a caminar; su silencio inmaculado me extremecía...
¡La mísmisima Santa en éxtasis creí en mí cuando su mano me rozó la mejilla al dejarme la siguiente nota:
'Tenemos que hablar. Ya no aguanto mas.'
Estoy deseando que se martes para volver a reencontrarme con mi duende.
Ya sabéislo importante que es para mi. No la he visto en todo el verano!!!
domingo, 26 de octubre de 2008
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