domingo, 26 de octubre de 2008

Experiencia religiosa

Y sin saber quien estaba detrás de la puerta, dije un 'pase' desganada...

Mi mirada se encendío como la vela de dos amantes reencontradas.

El mismo momento anhelado y soñado se repitió en la habitación.

Frente a mi se disponia a caminar; su silencio inmaculado me extremecía...

¡La mísmisima Santa en éxtasis creí en mí cuando su mano me rozó la mejilla al dejarme la siguiente nota:

'Tenemos que hablar. Ya no aguanto mas.'

Estoy deseando que se martes para volver a reencontrarme con mi duende.
Ya sabéislo importante que es para mi. No la he visto en todo el verano!!!