Me levanto extrañada.
Siento frío.
La noche no me ha tratado bien.
Mi sensación es inexistente.
Siento frío.
Este día no debería existir.
Su calided resiste en mi pensamiento,
en mi espíritu, pero no en mi cuerpo.
Siento frío.
No es mi tiempo.
El echar de menos no me cuesta.
Ya vive conmigo.
Qué sincero se hace el frío.
Lo siento.
Humillante es mi deseo.
Odio el domingo gris.
Siento frío.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

4 comentarios:
Cata, me siento muy identificada con estas líneas, espero que a día de hoy ya estés mejor.
Un abrazo
¿Qué pasa con el mes de septiembre?...
Bueno...visitémosnos
El peor de los fríos... el frío del interior.
Cata, que el frío no se te meta en los huesos. Y mucho menos si es un frío metafórico.
Un beso.
Publicar un comentario